Hoy los “redactores web” abundan, y en el marco de este panorama, el trabajo de los comunicadores profesionales se ve desmerecido. Es preciso reconocer el trabajo de quienes han tenido correspondiente formación.
Hoy nadie puede negar que el desarrollo meteórico de las nuevas tecnologías, la llamada web 2.0, redes sociales, blogs, fotologs y todo tipo de plataformas digitales, ha impactado fuertemente en la dinámica de los medios tradicionales como la prensa, la radio y la televisión.
La realidad periodística del momento exige que hoy, un profesional de la comunicación también sea capaz de interpretar y manipular aquellos nuevos soportes con el objetivo de integrarse al nuevo panorama y no quedar fuera de la vorágine digital.
Ahora, lo que no debiera admitirse, por lo menos en portales y medios de comunicación que se pretendan de calidad, es dejar que la redacción de artículos y noticias caiga en manos de meros aficionados a la técnica, internautas y bloggers, los cuales, sin desmerecer el manejo que puedan tener de la red, no tienen ningún tipo de formación periodística.
La denominada web 2.0, este nuevo concepto acerca de las posibilidades de internet como un escenario mucho más participativo y dialogado, lo cual es por cierto un avance en lo que hace a la relación de los medios con sus públicos, también, y lamentablemente, ha dado lugar a un cúmulo de prácticas pseudo periodísticas que llevan a cabo, y por muy poco dinero, muchos internautas.
Lo que sucede, tristemente, es que variados espacios de comunicación digitales, que ofrecen información de tipo “periodistica” terminan equiparando la labor del comunicador con la de los aficionados y por lo tanto la cotización del trabajo.
Así, los avisos “solicitamos periodistas freelance para sitio web” vienen de empresas o dueños de portales que ofrecen magras sumas de dinero por artículo, cuando en realidad sabemos que el trabajo profesional vale mucho más. Pero bueno, redactores web sobran.
Vale decir, nadie está en contra de que cualquier persona se exprese libremente o incluso escriba un artículo, pero cada cosa en su lugar, un blogger escribirá un post y un periodísta un artículo periodístico con todos los criterios de la profesión que le otorga su formación.
Una reflexión interesante del periodista Ángel Arrese encontré relacionada con este tema en la revista especializada en comunicación Chasqui. El autor español deja ver cómo hoy “poco importa la preparación periodística de los que protagonizan el espectáculo –aunque actúen como tales-, y menos la aplicación de criterios periodísticos a temas que, por otra parte, cada vez están más alejados del interés público, o al menos del interés público que históricamente ha dado sentido a la función del periodismo en una sociedad democrática”.
Hace alusión a lo que denomina “periodismo sin periodistas” y señala la realidad de la información actual diciendo que ”hoy, en muchos casos, lo que se necesita son simplemente procesadores de textos -personas y/o máquinas- capaces de seleccionar con rapidez y eficiencia contenidos informativos, procedentes de todo tipo de fuentes secundarias, adaptados a los intereses y necesidades de determinados targets publicitarios. Todo muy interesante, muy útil, y muy práctico, pero tremendamente empobrecedor, desde el punto de vista del desarrollo del periodismo con mayúsculas”.
