Hace rato que vengo diciendo que no me gusta el programa Policías en Acción emitido por Canal 13. Y de tanto decirlo y comentarlo con mis allegados, me dije, bueno, listo “escribite un post” y acá estoy.
¿Cuál es el objetivo del programa?, ¿es periodístico? Si no es así, pretende simplemente mostrar la realidad que viven los policías bonaerenses, a modo de reality?, bien, si ésta es la esencia del programa entonces ¿qué es lo que en verdad muestra? ¿La manera en que trabajan los policías, o la “vida miserable” de los protagonistas de las historias?
En primer lugar creo que el programa de periodístico no tiene nada, no hay un objetivo de informar de manera genuina, ni de hacer reflexionar sobre nada, no hay opiniones encontradas, ni puntos de vista en relación a un hecho, todo lo que se exhibe es a modo de espectáculo, es un gran “morbo reality”, que hace un recorte odioso de la realidad, donde parece que los que menos tienen son siempre los más patéticos, ridículos, y por supuesto, delincuentes, promiscuos, borrachos y drogadictos.
Para ilustrar esto la cámara provee imágenes de esta gente en sus peores circunstancias: tirados en la calle, con heridas sangrantes, “sacados”, o en estados traumáticos luego de protagonizar un accidente, el caso del pibe que preguntaba por su hija Candela luego de chocar con la moto, es un ejemplo de esto.
Al parecer, esta manera de hacer televisión está bastante de moda; cualquier programa hoy manda un notero a la calle a las tres de la mañana para mostrar “la cruda realidad que vivimos”. Y acá aparecen travestis, chicos fumando paco, motochorros, mujeres golpeadas, enfermos mentales y adolescentes a las piñas a la salida de un boliche.
Revisemos la tele que estamos mirando, y si la miramos, que sea con ojo crítico. Si nos muestran escenas lamentables y tristes de la realidad que sea para hacernos pensar sobre algo, que valga la pena, que sea como punto de entrada a un tema interesante y no como fin en sí mismo para vender morbo, o como repetición incansable de un discurso que intenta decirnos todo el tiempo “qué mal que estamos”.
