Al filo de la Quebrada él cultiva el maíz. Ella teje.
La primavera se instala tapizando los llanos en oscuros verdes. Las copas todavía peladas de las tipas se yerguen hacia el cielo terso, y los lapachos brotan sus flores rosadas, al pie de las laderas.
Él palea la tierra, rompiendo los terrones duros. Ella acomoda su lana.
En la cima, los jacarandás refulgen violetas y las enredaderas decoran las cuestas, entre sauces y moras. En las estepas, vicuñas y guanacos montan guardia, mientras los cóndores custodian en vuelo el paisaje.
Él deposita las semillas en el cuenco. Ella arropa el tejido en su falda. Saben que el fruto se hará esperar.
Hacia el oeste, las montañas de Humahuaca se pintan de colores, recortadas en el ancho cielo de la Puna.
Era verano y acababa de llover. Hacía apenas unos momentos el cielo se había descargado con saña.
-Qué tormenta, pensó Ana al salir, sorprendida por los muchos torrentes que iban hacia el desagüe.
Se descalzó y comenzó a andar por la orilla de la calle. Al llegar a la esquina, vio de repente la casa de Ernesto y lo invitó a pasear. Juntos corrieron como locos a contrapelo del viento; el centro de la plaza era un gran lago color café, donde se hacía difícil avanzar, pero qué importaba.
Regresaron tomados de las manos.
Al igual que el hilo de agua que todavía rozaba el cordón de la vereda, ellos también arrastraban cosas: un papel de caramelo, dos deseos y la flor amarilla de una retama.
Buenos textos en esta revista literaria de Río Gallegos, que además ha publicado mi relato corto “El gato de la tienda”.
En este número 11, PAPIRANDO cuenta con tapa de Marcos Dios, y abundante producción femenina (15 escritoras participan). El editor destaca el posicionamiento que las mujeres han tomado en el espacio literario, aunque dice resistirse a hacer diferencia de género en este sentido.
Agrega que “un tema aparte es la bestialidad y la inhumanidad ejercida históricamente por el hombre hacia la mujer, tema que se toca en varios textos dentro de la revista…”
Se despide con palabras de reconocimiento a la mujer: “Esta es una pequeña contribución a la exaltación de esas mujeres dispares e indomésticas, individuos únicos y femeninos que permiten mejorar el mundo con su visión personal de las cosas”.
Un agradecimiento y el enlace para descargar la publicación completa.
(Clic en la foto).
Editor: Carlos Pablo Lorenzo.
Editorial: Biblioteca Popular Municipal “Sofía Vicic de Cepernic” – Calle Costa Rica y Bella Vista S/N , Codigo Postal 9400 – Río Gallegos – Provincia de Santa Cruz – Argentina.
Revista Papirando 11 – Mujeres // Revista Literaria Bimensual de distribución gratuita.
Formato pdf // Año II N° 11 – Agosto de 2010 // Editor responsable: Carlos Pablo Lorenzo.
Página web: http://www.tallerliterariorg.blogspot.com
¿Quién dijo que los cuentos para chicos son sólo para chicos?… Una tontera cerrarse en esta idea y perderse relatos maravillosos como este de José Saramago: “La flor más grande del mundo”, escrito y narrado por él en este corto que les dejo a continuación. Una de las tantas perlas literarias del autor portugués.
Premio Nobel de Literatura y crítico de la realidad política y social de nuestro tiempo, su frase: “Los únicos interesados en cambiar el mundo son los pesimistas, porque los optimistas están encantados con lo que hay”, encierra el espíritu de una lucha que libró a través del pensamiento y la palabra.
Cuando vi el corto de este post, pensé: qué lindo sería que los adultos también se permitieran leer literatura “para niños”. Es que la literatura, como la danza, la música y la pintura es una manifestación del arte, y en este sentido clasificarla o ajustarla a un receptor es quitarle lo que de universal tiene. Si recorremos las librerías cordobesas vemos libros como “El Principito” o “Platero y yo” (por citar dos ejemplos) descansar en los estantes del sector “literatura infantil”.
Nada más paradójico y contradictorio, ya que justamente lo que los ha hecho trascender, lo que los ha colocado en el selecto y codiciado rubro de clásicos de la literatura es justamente lo que en ellos hay de humanidad a secas, esos valores universales como el amor, la amistad, la vida y la muerte.
El propio Juan Ramón Jiménez decía: “Yo nunca he escrito ni escribiré nada para niños, porque creo que el niño puede leer los libros que lee el hombre, con determinadas excepciones que a todos se les ocurren”. Y a mí me gustaría agregar: los grandes también pueden leer los cuentos que los niños leen y conectarse con ese rincón mágico y sublime, presente en todos los corazones adultos.
Sobre este tema, se me vienen a la mente reflexiones como la de María Teresa Andruetto cuando se refiere a la literatura como “sin adjetivos” (1). La autora nos invita a pensar los textos sin una sujeción a priori al destinatario (niños: literatura infantil; jóvenes: literatura juvenil). Señala: “De todo lo que tiene que ver con la escritura, la especificidad de destinatario es lo primero que exige una mirada alerta, porque es justamente allí donde más fácilmente anidan razones morales, políticas y de mercado”.
Laura Devetach también reflexiona sobre estos temas en su libro “La construcción del camino lector” (2) . En este trabajo, que trata sobre las motivaciones que nos llevan a ser escritores y lectores, señala que “en muchos casos se enfatiza normativamente sobre que los chicos tienen que recibir cuentos cortos (…) que los textos tengan palabras sin complicaciones y sin implícitos (…) Por este camino se eligen y hasta se fabrican textos para responder a estas necesidades…”
No es difícil darse cuenta que la lógica del mercado es una determinante de esta realidad; al igual que para vender autos, lapiceras o vinos, cualquier empresa debe segmentar públicos y colocar sus productos en determinados nichos de mercado.
Ahora bien, lejos de querer proponer una mirada negativa o demonizar el negocio de las editoriales, me parece más interesante destacar la posibilidad que tienen los profesionales, docentes, bibliotecarios y lectores en general de elegir y enseñar a elegir críticamente el material de lectura. Después de todo, optar es el mejor ejercicio que podemos hacer de nuestra la libertad.
(1) Conferencia pronunciada por la escritora argentina María Teresa Andruetto el 5 de julio de 2008 en la Jornada de Literatura Infantil y Juvenil celebrada en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
(2) Devectah, Laura. “La construcción del camino lector”. Editorial Comunicarte, Córdoba 2008.
Segunda alegría que me da este cuento en lo que va del año, primero publicado en “El Pequeño Jerónimo” periódico infantil de la ciudad de Córdoba, edición de mayo y ahora seleccionado para “Los Cuentos delDr.Tiritas”, de la editorial española Delenda est Carthago. Un proyecto hermoso que ha reunido 16 cuentos infantiles para ser leídos en hospitales a niños enfermos y repartidos en salas de espera.
Pero acá viene lo más interesante si sos dibujante, porque la editorial tiene abierta la convocatoria para ilustrarlos:
“D.E.C. en colaboración con la Casa de la Juventud de Granada y con ayuda del proyecto Pliegues/Despliegues, busca ilustradores:
Se buscan ilustradores que se atrevan a dar vida a los personajes de esos 16 cuentos. Las ilustraciones deberán estar realizadas en blanco y negro, de forma que se puedan colorear, es decir, sin relleno. Los interesados deberán ponerse en contacto a través del correo: PROYECTOS@DELENDAESTCARTHAGO.COM, antes del 10 de junio de 2010.
A los ilustradores que decidan colaborar con el proyecto se les remitirá un cuento para ilustrar y las pautas para ello, siempre teniendo en cuenta que los cuentos se repartirán en formato “pliegue”, es decir, un folio A4 apaisado y doblado por la mitad (díptico). Los ilustradores que colaboren con el proyecto deberán presentar las ilustraciones finales antes del 25 de julio 2010″.
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